En los últimos años, los profesionales de la podología bovina están detectando con mayor frecuencia una deformación característica en las pezuñas del ganado lechero, la denominada ‘pezuña en tirabuzón inversa’. En este artículo ponemos el foco en esta lesión que debemos combatir con prevención y control temprano.
Lo que inicialmente se consideraba una anomalía puntual, empieza a interpretarse como un problema de mayor alcance, con características propias de un síndrome. Esta lesión se caracteriza por una torsión progresiva de la pared de las pezuñas mediales, que pierde su alineación normal y adopta una forma retorcida. Aunque tradicionalmente se ha asociado a un componente genético, cada vez hay más evidencias de que el entorno de la recría juega un papel determinante en su desarrollo y expresión.


Imágenes 1 y 2. Pezuñas en tirabuzón inversa (pezuña medial de la extremidad delantera y trasera respectivamente)
UN PROBLEMA QUE APARECE CADA VEZ ANTES
Clásicamente, este tipo de deformación se observaba en vacas adultas, afectando de forma aislada a una extremidad. Sin embargo, en la actualidad es cada vez más habitual detectarla en animales jóvenes y con afectación simultánea de ambas pezuñas mediales de las extremidades traseras. Este cambio en el patrón de presentación es clave, ya que indica que no estamos tan solo ante un problema hereditario, sino ante un fenómeno en el que el ambiente tienen peso decisivo. De hecho, se ha observado su aparición en diferentes razas que comparten las mismas instalaciones, lo que refuerza esta hipótesis. Además, una vez que la deformación se establece, se vuelve irreversible al producir modificaciones en la estructura interna de la pezuña, en concreto en la tercera falange (imagen 3). Por ello, el enfoque debe centrarse en la prevención y el control temprano.
CONSECUENCIAS PRODUCTIVAS Y SANITARIAS
Más allá de la alteración morfológica, el principal problema de esta lesión es su impacto funcional. Las pezuñas afectadas tienden a convertirse en puntos de apoyo principales, lo que
genera una sobrecarga crónica. Como consecuencia, aumenta el riesgo de desarrollar lesiones secundarias, especialmente úlceras de suela, que, además, presentan peor evolución que en animales con pezuñas normales. Esto repercute directamente en el bienestar animal, la producción y la longevidad de las vacas.
EL PAPEL CLAVE DEL DISEÑO DE LA RECRÍA
Uno de los aspectos más relevantes es que esta patología está estrechamente ligada al diseño y manejo de las instalaciones de recría. Durante años, estas instalaciones se han concebido como una adaptación de las de vacas adultas, sin tener en cuenta las necesidades específicas de terneras y novillas. Sin embargo, en esta etapa es donde se establecen las bases de la salud podal futura.

LA PEZUÑA EN TIRABUZÓN INVERSA ES UNA LESIÓN COMPLEJA, MULTIFACTORIAL Y, SOBRE TODO, EVITABLE SI SE ACTÚA SOBRE LOS FACTORES AMBIENTALES QUE LA OCASIONAN
ZONA DE ALIMENTACIÓN: COMPETENCIA Y SOBRECARGA
Un diseño inadecuado del comedero y la cornadiza puede favorecer una excesiva presión sobre las pezuñas traseras mediales. La falta de espacio o de acceso al alimento genera competencia entre animales, lo que aumenta la tracción y los esfuerzos mecánicos durante la alimentación. Detalles como la altura del comedero,
la inclinación de la cornadiza o la correcta disponibilidad de alimento influyen directamente en cómo el animal distribuye su peso y en la carga que soportan sus pezuñas.


SUELOS: EXCESO DE AGARRE, EXCESO DE PROBLEMA
El tipo de suelo es otro factor determinante. En animales jóvenes, superficies con demasiado agarre favorecen una mayor capacidad de tracción, lo que incrementa las fuerzas que actúan sobre la pezuña en desarrollo. Por ello, es recomendable adaptar la rugosidad del suelo a la edad del animal, evitando superficies excesivamente agresivas en fases tempranas y ajustando progresivamente el diseño conforme el animal crece.

ZONA DE DESCANSO: MÁS IMPORTANTE DE LO QUE PARECE
El descanso también influye en la aparición de esta lesión. Sistemas que permiten mayor libertad de movimiento y reducen la presión continuada
sobre las pezuñas, como corrales sin cubículos, pueden contribuir a disminuir su incidencia. En caso de utilizar cubículos, su correcto dimensionamiento y el tipo de material empleado son aspectos clave para evitar efectos negativos indirectos, como el aumento de la tracción en los pasillos.


- Prevención: actuar antes de que sea visible
- Dado que la pezuña en tirabuzón inversa no tiene solución una vez instaurada, la estrategia debe centrarse en minimizar los factores que favorecen su aparición. Esto implica:• adaptar las instalaciones al tamaño y edad de los animales,
- • reducir la competencia en el acceso al alimento,
- • controlar las características del suelo para limitar la tracción excesiva,
- • favorecer condiciones de descanso adecuadas.
- En definitiva, se trata de entender que la salud podal no empieza en los animales adultos, sino en la recría.
LA PEZUÑA EN TIRABUZÓN INVERSA ES UNA LESIÓN COMPLEJA, MULTIFACTORIAL Y, SOBRE TODO, EVITABLE SI SE ACTÚA SOBRE LOS FACTORES AMBIENTALES QUE LA OCASIONAN
UNA REFLEXIÓN FINAL
Las vacas soportan todo su peso sobre una estructura extremadamente reducida: la tercera falange. En cierto modo, caminan como una bailarina apoyada sobre la punta de un dedo. Este hecho explica por qué pequeñas alteraciones en el entorno o en el manejo pueden tener consecuencias importantes. La aparición de la pezuña en tirabuzón inversa es un buen ejemplo de ello: una lesión compleja, multifactorial y, sobre todo, evitable si se actúa sobre los factores ambientales que la ocasionan.
Tabla 1. Prevención de la pezuña en tirabuzón inversa
| Área de actuación | Clave práctica preventiva |
| Instalaciones | Adaptar diseño al tamaño y edad de la recría |
| Alimentación | 1:1 en cornadiza y comida siempre accesible |
| Comedero | Elevado (≥15 cm) y bien dimensionado |
| Suelos | Baja agresividad en jóvenes, adaptar rallado con edad |
| Tracción | Evitar exceso de agarre en zona de alimentación |
| Descanso | Priorizar corrales sin cubículos |
| Manejo | Reducir competencia y empujones |
| Detección | Revisar pezuñas desde recría |
| Enfoque | Prevención: lesión irreversible una vez QUE aparece |
- Autor: Marc Pineda , DVM especialista en salud podal, Picovets Asturias
- Artículo publicado en Vaca Pinta 59







