En esta nueva entrega sobre salud podal, enumeramos los principales beneficios que impactan en la reducción de cojeras y demostramos que realizar el recorte funcional de forma periódica es esencial para el bienestar de las vacas y la rentabilidad de la granja.
El recorte funcional o preventivo de pezuñas es una herramienta clave para evitar las cojeras en el ganado vacuno. Las cojeras, además de causar un evidente malestar en los animales, suponen importantes pérdidas económicas para las explotaciones ganaderas.
El recorte funcional no es simplemente “recortar”; es una técnica basada en el conocimiento de la biomecánica de la vaca y en la corrección de las deformaciones habituales que sufre el animal estabulado.
EL RECORTE FUNCIONAL NO ES SIMPLEMENTE «RECORTAR”; ES UNA TÉCNICA BASADA EN EL CONOCIMIENTO DE LA BIOMECÁNICA DE LA VACA Y EN LA CORRECCIÓN DE LAS DEFORMACIONES HABITUALES QUE SUFRE EL ANIMAL ESTABULADO
1. LOS BENEFICIOS CLAVE DEL RECORTE FUNCIONAL
Implementar un programa de recorte funcional va más allá de tratar problemas; se trata de prevenirlos. Los efectos positivos son medibles y directos:
- Equilibrio de peso: el objetivo principal es conseguir un reparto de pesos equilibrado, tanto en cada pezuña individual como entre las dos pezuñas de cada pata. Esto evita la concentración de presión en zonas críticas que conducen a la incomodidad y, finalmente, a la cojera. Un estudio demostró que el recorte funcional ayudaba a corregir el balance de fuerzas en las patas traseras, pasando de un desequilibrio 80 % lateral/20 % medial a un reparto más saludable de 70/30 %.
- Prevención de cojeras: el recorte periódico ha demostrado retrasar la aparición del primer episodio de cojera y acortar su duración. Mantener una forma correcta de la pezuña está fuertemente asociado con la prevención de lesiones graves como las úlceras de suela.
- Mejora del bienestar: actualmente, muchas industrias y programas de certificación evalúan el bienestar animal basándose en la locomoción de las vacas. El recorte funcional contribuye directamente a mejorar este score de locomoción, en especial cuando se realiza sobre animales con problemas crónicos.
- Mayor producción lechera: las pezuñas sanas incrementan la productividad. El recorte funcional ha demostrado incrementar la producción lechera tanto en primíparas como en multíparas. De hecho, un estudio señaló que las novillas que estaban cojas y fueron recortadas dieron significativamente más leche que las que también lo estaban, pero no se recortaron.
UN ESTUDIO SEÑALÓ QUE LAS NOVILLAS QUE ESTABAN COJAS Y FUERON RECORTADAS DIERON SIGNIFICATIVAMENTE MÁS LECHE QUE LAS QUE TAMBIÉN LO ESTABAN, PERO NO SE RECORTARON

2. LA FRECUENCIA: ¿CUÁNDO Y CÓMO?
La frecuencia ideal del recorte debe establecerse según las condiciones de cada granja. Factores como el tipo de cama y la abrasividad del suelo determinan la tasa de desgaste y crecimiento de las pezuñas. Existen dos modelos principales que se ajustan a las necesidades de las explotaciones:
El modelo “en sábana”
Consiste en un recorte general aplicado a todas las vacas de la granja entre dos y tres veces al año.
- Por qué: si se realiza solo una vez por año, la incidencia de pezuñas demasiado largas y ángulos agudos es mucho más frecuente. Por eso, la recomendación mínima es de dos recortes anuales.
- Ventajas: es un sistema fácil y simple de organizar, ya que no se necesita seleccionar animales.
- Ideal para: granjas pequeñas y medianas (menos de 300 vacas).
El modelo “dirigido”
Esta técnica se basa en visitas frecuentes del podólogo (semanal, quincenal o mensual) para recortar solo a determinados animales.
- Por qué: las vacas son más susceptibles a las lesiones de pezuña durante el pico de producción. Por ello, se recomienda recortar en momentos estratégicos: un par de meses antes del parto y 3-4 meses tras el parto (cerca de los 150 DEL).
- Ventajas: se recortan los animales justo en el momento que más lo necesitan.
- Ideal para: granjas medianas y grandes (más de 300 vacas), donde las visitas frecuentes del técnico especialista son justificables económicamente.
FACTORES COMO EL TIPO DE CAMA Y LA ABRASIVIDAD DEL SUELO DETERMINAN LA TASA DE DESGASTE Y CRECIMIENTO DE LAS PEZUÑAS
3. LA TÉCNICA: EL MÉTODO HOLANDÉS
Son dos las técnicas de recorte de pezuñas más comunes en todo el mundo: el Modelo Holandés de los 5 pasos y el Deep Modeling de EE. UU.
El Modelo Holandés, descrito por el Dr. E. Toussaint Raven, es el más utilizado: lo practican el 83 % de los podólogos de Europa occidental y es el usado en la mayoría de los estudios científicos. Consiste en comenzar por la pezuña interna, que suele ser la menos deformada, e ir igualando posteriormente la lateral en longitud y altura de talón.
El método Deep Modeling (o Wisconsin) es similar, pero su principal diferencia es que se realiza un modelado de los huecos axiales mucho más amplio y profundo.
Diferentes expertos y estudios destacan que no hay evidencias científicas claras de la superioridad de un método frente a otro. La clave está en la precisión: es infinitamente más importante que el técnico se ajuste al método elegido y no cometa errores que el método en sí mismo. El buen técnico es aquel que sabe dónde recortar y, sobre todo, dónde se debe mantener intacta la pezuña.


EL BUEN TÉCNICO ES AQUEL QUE SABE DÓNDE RECORTAR Y, SOBRE TODO, DÓNDE SE DEBE MANTENER INTACTA LA PEZUÑA
4. ERRORES COMUNES QUE CUESTAN DINERO
Un mal recorte puede ser peor que no recortar. La Asociación de Profesionales de Pedicura Bovina (APPB) trabaja en garantizar la calidad mediante la formación continua de sus miembros. Algunos de los errores más comunes son:
I. Exceso de recorte en punta (suelas finas): es el error más grave. Una suela fina (<5 mm) al parto se asocia con una mayor incidencia de lesiones. El objetivo debe ser mantener un grosor superior a 7 mm. Tras el recorte, la suela nunca debería ceder a la presión del pulgar.
II. «Exceso de cosmética» en la punta: recortar la pared axial (interna) de la punta. Esto elimina el soporte estructural y concentra toda la presión directamente bajo la punta del hueso (tejuelo), una zona vulnerable sin amortiguación.
III. Modelado insuficiente: hacer el hueco axial demasiado pequeño o mal posicionado. Si el hueco no es correcto, la presión sobre la zona de úlceras no se alivia eficazmente y la lesión aparecerá igualmente.
IV. Recortar los talones mediales (traseros): un error clásico es rebajar la altura de los talones de la pezuña medial (interna) trasera. Esta pezuña debe servir de referencia de altura y no debe tocarse, salvo para limpiar.
5. NO TODO ES EL DISCO DE CORTE: LA IMPORTANCIA DEL MANEJO

El proceso de recorte puede suponer un estrés para el animal. Por ello, en la práctica moderna del recorte, se debe prestar especial atención a los sistemas de contención y manejo. Es fundamental un técnico bien entrenado y un sistema de conducción no estresante.
Herramientas como los potros hidráulicos de doble cincha (que minimizan el tiempo de sujeción), sistemas de manejo que aprovechan el comportamiento social de la vaca (como el «una vaca dentro, una vaca fuera») y un control del ruido (idealmente por debajo de 70 dB) son fundamentales para reducir el estrés.
CONCLUSIÓN
El recorte regular de pezuñas es una inversión fundamental que previene cojeras y promueve el bienestar de las vacas. La clave del éxito no reside tanto en la técnica específica que se use, sino en la habilidad y precisión del técnico para aplicarla correctamente y evitar errores.
En la APPB trabajamos en promover la formación continua de los profesionales especializados, minimizando el estrés animal, para garantizar un recorte eficiente y seguro.
LA CLAVE DEL ÉXITO NO RESIDE TANTO EN LA TÉCNICA ESPECÍFICA QUE SE USE, SINO EN LA HABILIDAD Y PRECISIÓN DEL TÉCNICO PARA APLICARLA CORRECTAMENTE Y EVITAR ERRORES

¿Buscas perfeccionar tu técnica o necesitas orientación en un caso particular? Ponte en contacto con nuestra asociación. ¡Estaremos encantados de apoyarte!
- Autor: Daniel Zalduendo (ANKA Cuidado de Pezuñas)
- Artículo publicado en Vaca Pinta 56







